Se han conseguido múltiples adelantos en la reproducción asistida pero lamentablemente a fecha de hoy no hay una solución para todos los problemas de infertilidad.
Las madres de alquiler dan por primera vez en el mundo la oportunidad de ser padre soltero, independientemente de la condición sexual. Esto hace que un hombre al igual que una mujer pueda formar una familia monoparental en igualdad de derechos.
Madres Subrogadas
A pesar de no existir una relación biológica entre el niño y la madre de alquiler si así se desea, esta juega el papel más importante en todo el proceso, gestando y dando a luz el bebé. Una técnica que consiste en la estimulación ovárica de la mujer y como consecuencia a ésta, la extracción de los óvulos que son fertilizados con los espermatozoides del padre, lo que da paso a la formación de embriones. Estos embriones son implantados en el vientre de alquiler.
Donante de Óvulos
Al contrario que las madres subrogadas las donantes de óvulos aportan el 50% de la carga genética de futuro bebé por ello los requisitos a la hora de selección son tanto o más cuidados por parte de las agencias, que cuentan con una gran cantidad de perfiles de todo tipo, así como múltiples combinaciones interraciales.
Subrogación para Gays
Queremos destacar el importante incremento de embarazos por encargo de madres de alquiler para gays. Por lo que las madres de alquiler están dejando de ser una opción exclusiva de matrimonios con problemas de fertilidad, dando lugar a constituirse un servicio cada vez más utilizado dentro de la comunidad gay internacional, ayudando ello a poder realizar el sueño de ser padres y constituir una familia en igualdad de condiciones a las de una pareja heterosexual.
Un juez de Valencia decidirá sobre la paternidad de los gemelos que un matrimonio homosexual valenciano tuvo a través de gestación subrogada (lo que coloquialmente se conoce como vientre de alquiler) en Los Ángeles (EE UU). Los niños fueron inscritos gracias a una resolución de hace un año de la Dirección General de Registros y Notariado, porque "siempre es preferible proceder a dicha inscripción en nombre del interés superior del menor". Pero la propia Fiscalía del Registro ha decidido recurrirla para ver si había fraude documental, ya que en los papeles presentados no figuraba ninguna madre (lo que es legal en EE UU, pero no en España) según un portavoz del Ministerio de Justicia.
La noticia ha caído como una bomba en la pareja. Uno de los hombres, José (nombre ficticio), no puede ocultar su indignación. "No vamos a aceptar lo que nos proponen [que uno figure como padre biológico y el otro adopte], porque sería rebajar la protección de los niños", al menos durante el tiempo que tarde en tramitarse la adopción. "Estamos dispuestos a llegar al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por violar los derechos de nuestros hijos forzando filiaciones diferentes según el país de que se trate (serían hijos de los dos en EE UU y Reino Unido, pero sólo de uno en España)".
La historia de este pulso empezó hace 15 meses, cuando nacieron los hijos del matrimonio de Valencia. Ellos trataron de inscribirles en el Consulado español en Los Ángeles. La respuesta fue negativa, porque la oficina diplomática entendió que no se ajustaba a derecho, y la practica de pagar a una mujer para que lleve a término un embarazo y luego renuncie al niño es legal en algunas partes de EE UU, pero no en España. Por eso, a juicio del consulado, procedía la inscripción sólo a uno de los hombres y, en todo caso, tramitar después una adopción por el cónyuge.
Pero la pareja llegó a España con sus hijos, y consiguió una resolución de la anterior directora de Registros y Notariados, Pilar Blanco-Morales, en la que les permitía figurar a ambos como padres de los niños. Ahora, el ministerio público ha recogido el testigo y ha preparado la demanda por impugnación del registro de los bebés con los dos varones como progenitores. Por lo menos, les van a permitir personarse. Y no les van a pedir prueba alguna -por ejemplo, genética para determinar cuál es el padre biológico de los niños, algo a lo que los padres se niegan-. Simplemente quiere que se valore la legalidad de los documentos.
José y su marido no son los únicos. En Sevilla, Ricardo Lucas no oculta su disgusto. "Seguro que la justicia tiene problemas más importantes que dejar sin padres a un niño", dice. Él y su marido, Iván Vallejo, están juntos desde hace 12 años, y se casaron hace cuatro. Su bebé nació hace ocho meses, y esperaban que la resolución adoptada con el matrimonio valenciano les permitiera regular su situación. "Estamos muy orgullosos de haber sido padres de esta forma. Si hay muchas parejas heterosexuales que registran a sus hijos nacidos por subrogación sin ningún problema, ¿por qué a nosotros nos ponen tantas pegas?", dice.
El proceso no les resultó barato. "Nos hemos gastado unos 60.000 euros, pero compensa", afirma Lucas. Todavía no tienen claro qué van a hacer en el futuro para solventar los papeles del niño. Sólo están convencidos de que es hijo de ambos. "La subrogación es un proceso más simple y generoso de lo que la gente piensa y que dista mucho del vulgarmente llamado vientre de alquiler, término que no nos gusta nada de nada. Se trata de ayuda mutua entre dos familias con la finalidad de dar vida. La madre de nuestro hijo es una mujer felizmente casada, con dos hijos, que trabaja en un aeropuerto muy importante de Chicago, y tiene un salario que triplica el mío", cuenta Lucas. "Lo único que queremos es vivir tranquilos y criar a nuestros hijos. Porque queremos tener más, y ella está dispuesta a ayudarnos con el segundo", añade.
Un juez resolverá la decisión de Registros que aceptó a un matrimonio gay como padres de dos niños - La 'gestación subrogada' está prohibida en España
Un juez de Valencia decidirá sobre la paternidad de los gemelos que un matrimonio homosexual valenciano tuvo a través de gestación subrogada (lo que coloquialmente se conoce como vientre de alquiler) en Los Ángeles (EE UU). Los niños fueron inscritos gracias a una resolución de hace un año de la Dirección General de Registros y Notariado, porque "siempre es preferible proceder a dicha inscripción en nombre del interés superior del menor". Pero la propia Fiscalía del Registro ha decidido recurrirla para ver si había fraude documental, ya que en los papeles presentados no figuraba ninguna madre (lo que es legal en EE UU, pero no en España) según un portavoz del Ministerio de Justicia.
La noticia ha caído como una bomba en la pareja. Uno de los hombres, José (nombre ficticio), no puede ocultar su indignación. "No vamos a aceptar lo que nos proponen [que uno figure como padre biológico y el otro adopte], porque sería rebajar la protección de los niños", al menos durante el tiempo que tarde en tramitarse la adopción. "Estamos dispuestos a llegar al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por violar los derechos de nuestros hijos forzando filiaciones diferentes según el país de que se trate (serían hijos de los dos en EE UU y Reino Unido, pero sólo de uno en España)".
La historia de este pulso empezó hace 15 meses, cuando nacieron los hijos del matrimonio de Valencia. Ellos trataron de inscribirles en el Consulado español en Los Ángeles. La respuesta fue negativa, porque la oficina diplomática entendió que no se ajustaba a derecho, y la practica de pagar a una mujer para que lleve a término un embarazo y luego renuncie al niño es legal en algunas partes de EE UU, pero no en España. Por eso, a juicio del consulado, procedía la inscripción sólo a uno de los hombres y, en todo caso, tramitar después una adopción por el cónyuge.
Pero la pareja llegó a España con sus hijos, y consiguió una resolución de la anterior directora de Registros y Notariados, Pilar Blanco-Morales, en la que les permitía figurar a ambos como padres de los niños. Ahora, el ministerio público ha recogido el testigo y ha preparado la demanda por impugnación del registro de los bebés con los dos varones como progenitores. Por lo menos, les van a permitir personarse. Y no les van a pedir prueba alguna -por ejemplo, genética para determinar cuál es el padre biológico de los niños, algo a lo que los padres se niegan-. Simplemente quiere que se valore la legalidad de los documentos.
José y su marido no son los únicos. En Sevilla, Ricardo Lucas no oculta su disgusto. "Seguro que la justicia tiene problemas más importantes que dejar sin padres a un niño", dice. Él y su marido, Iván Vallejo, están juntos desde hace 12 años, y se casaron hace cuatro. Su bebé nació hace ocho meses, y esperaban que la resolución adoptada con el matrimonio valenciano les permitiera regular su situación. "Estamos muy orgullosos de haber sido padres de esta forma. Si hay muchas parejas heterosexuales que registran a sus hijos nacidos por subrogación sin ningún problema, ¿por qué a nosotros nos ponen tantas pegas?", dice.
El proceso no les resultó barato. "Nos hemos gastado unos 60.000 euros, pero compensa", afirma Lucas. Todavía no tienen claro qué van a hacer en el futuro para solventar los papeles del niño. Sólo están convencidos de que es hijo de ambos. "La subrogación es un proceso más simple y generoso de lo que la gente piensa y que dista mucho del vulgarmente llamado vientre de alquiler, término que no nos gusta nada de nada. Se trata de ayuda mutua entre dos familias con la finalidad de dar vida. La madre de nuestro hijo es una mujer felizmente casada, con dos hijos, que trabaja en un aeropuerto muy importante de Chicago, y tiene un salario que triplica el mío", cuenta Lucas. "Lo único que queremos es vivir tranquilos y criar a nuestros hijos. Porque queremos tener más, y ella está dispuesta a ayudarnos con el segundo", añade.
Fuente: E. DE BENITO / L. GARRIDO - Madrid / Valencia - 26/02/2010 LINK RELACIONADO
Armando Correa, director de una prestigiada revista hispana habla de su experiencia de ser padre. Univision.com
Después de que Ricky Martín anunciara que había sido padre por medios no convencionales y tras la publicación de innumerables fotos donde se ve feliz con sus hijos, ahora El Show de Cristina toca el tema de los vientres de alquiler y parejas que han pagado grandes sumas de dinero por tener un hijo. No te pierdas este programa el lunes 21 de diciembre a las 10PM/9 Centro por Univision.
Armando Correa y su experiencia
En exclusiva Armando Correa, editor de la revista People en Español, cuenta la historia de cómo logró ser papá: "Esta mujer me prestó su vientre y donó un ovulo. La bebé se fecundó con mi espermatozoide, por eso esta niña es biológica y legalmente es mi hija", declaró el orgulloso papá al presentar a su hija Emma.
"Emma no tiene mamá, tiene dos papás y así se lo decimos", dijo emocionado Gonzalo Hernández, el otro papá de Emma y pareja de Armando.
"Tenemos ocho embriones congelados y la donante de óvulos nos dijo que si no vamos a tener más hijos, hay que destruirlos", aseguró Armando. "¿Eso no es como un aborto?" preguntó Cristina.
"Yo soy padre y no le puedo dar a mi hija lo que le daría una madre", aseguró Sebastián Expósito, un papá soltero que pagó a dos mujeres para que le ayudaran a tener a su hija. "La adopción de un niño para un papá soltero o para una pareja gay es casi imposible".
Una pareja que no podía concebir porque cuatro meses antes de la boda a ella le removieron el útero: "La única forma de tener hijos era alquilando el útero de otra mujer, y lo hicimos. Ahora gracias a ella tenemos una familia". Dijeron emocionados Lorena y Víctor Villalpando.
Frank Pardo y Ricardo Joaquín son una pareja legalmente casada en el Estado de California, quienes aseguran que el haber utilizado los servicios de una madre sustituta para tener sus trillizos fue algo maravilloso: "Una de mis tristezas más grandes de ser gay, era no poder ser padre. Yo siempre quise tener una familia y Gracias a Dios por este método pude lograrlo", comentó Frank.
"En un laboratorio se puede crear un embrión perfecto, pero que este embrión se convierta en bebé sólo está en manos de Dios", concluyó Armando Correa, quien ahora también espera mellizos que vendrán al mundo gracias a una mujer que le donó sus óvulos, y a otra que le prestó su vientre.
Cristina presenta un programa, más que científico o moral, de amor y comprensión.
Fuente: El Show de Cristina, Univisión. 30/12/09 LINK RELACIONADO
Sebastián Expósito, catalán, tiene una empresa que se encarga de asesorar a los españoles que así lo deseen sobre las opciones que tienen para conseguir un vientre de alquiler en Estados Unidos, un tema tan complejo como desconocido.
-¿Qué tiene de bueno un vientre de alquiler?
-Es muy importante recalcar que esto no es un capricho. Solo se recurre al vientre de alquiler como última opción, es para muchas personas que quieren tener un hijo y llevan cinco años con tratamientos, y dos o tres en listas de espera para adopción. Cada uno tiene una historia detrás y en general suele ser muy difícil decidirse, y durante todo el proceso hay muchos miedos. No es algo fácil.
-En España es ilegal...
-Completamente. Nosotros, de hecho, nos limitamos a asesorar sobre cómo funcionan las cosas en Estados Unidos para que nadie se lleve una sorpresa en medio del proceso.
-¿Cómo se puede convertir en legal algo que no lo es?
-En Estados Unidos es legal, hay un contrato y una validez fuera de duda. Un juez legaliza la situación, certifica que ese niño es de los padres adoptivos y uno llega con los papeles de su hijo norteamericano de nacimiento. Solo tiene que tramitarlos en el Registro Civil.
-¿Quién reclama sus servicios?
-El perfil es amplísimo... Suelen ser parejas heterosexuales que lo han intentado todo para tener hijos y que llevan años esperando la adopción, pero también hay parejas gais e incluso hombres solos. Una mujer sola puede tener un hijo sin ningún problema, pero para un hombre solo no hay otra opción, máxime si quiere que sea biológicamente suyo.
-Como Ricky Martin...
-Efectivamente. En el caso de mujeres solas, está la baronesa Thyssen.
-¿Es algo para ricos?
-Bueno, es un proceso muy caro. Lo mínimo que puede costar es 60.000 euros, pero puede llegar a una media de 100.000 o 120.000. Es algo que hay que tener en cuenta... pero a veces es una cuestión de prioridades decidir en qué gastamos el dinero.
-¿Por qué hay tanta variación de dinero?
-Son muchos factores los que intervienen: si se requiere una donación de esperma o de óvulos, si la mujer se queda embarazada a la primera, si el bebé nace prematuro o necesita algún cuidado los primeros días... hasta si vive muy lejos de la clínica, porque hay que pagarle los desplazamientos y estancias... Las madres de alquiler solo cobran el 25% del total.
-¿Hay muchas estafas si uno no sabe por dónde anda?
-En Estados Unidos hay muchas agencias intermediarias, y hay de todo. Una de las que más se ve en Internet es B-Coming, que está siendo investigada por el FBI y en España tiene muchos detractores, personas que se han sentido engañadas.
-¿Cuántas parejas españolas recurren a este sistema?
Seis parejas españolas van a denunciar ante tribunales de EEUU a una agencia de madres de alquiler por estafa... Por entre 90.000 y 130.000 dólares de estafa cada una y sin bebé que echarse a los brazos.
Lo que es ilegal en España y legal en California se les ha convertido a todas en un presunto timo, un engaño que a algunas les ha provocado la ruina, a otras muchos meses de lágrimas y a una la rabia organizada de la revancha. "Por fin he podido reunir a todas las parejas para que el abogado que he contratado presente la denuncia en Estados Unidos". Es Carol (nombre falso por petición expresa), una de las españolas que buscó su descendencia en útero ajeno y que ha contratado a un abogado de allí para preparar la demanda con las víctimas de aquí. Se llama Dean Masserman y ha estado esta semana en Barcelona y en Madrid para terminar de perfilar la denuncia jurídica que completará la que ya tienen por escrito la Policía de Beverly Hills, la de Los Ángeles y el FBI, que ha iniciado una investigación.
La diana está puesta sobre Rosa Balcázar, directora de la agencia de tratamientos de fertilidad Bcoming, ubicada en Los Ángeles. "Balcázar firmó unos contratos con las parejas comprometiéndose a proveer unos servicios y se ha quedado con todo el dinero sin satisfacérselos", dice Masserman. El abogado -que lleva a otras ocho parejas extranjeras y cinco profesionales también supuestamente engañados- cuenta que la directora de Bcoming cobró a las parejas españolas el doble o más de su propia tarifa.
"Sus servicios costaban 50.000 dólares, pero les cobraba entre 90.000 y 130.000. La diferencia era para los doctores, las clínicas o las compañías de seguros, pero ella se lo quedaba todo. De hecho, una de esas compañías la ha denunciado. Y ahora ella ha desaparecido".
Balcázar dijo a EL MUNDO hace unas semanas que las parejas estaban "enojadas" porque las mujeres contratadas no se quedaron embarazadas. "Querían que les devolviera todo el dinero, pero es imposible. Hay que pagar muchas cosas en el proceso y no se puede recuperar".
Las parejas presuntamente timadas revelan que Balcázar les ofreció romper el contrato. "Pero no somos tontas. Eso implica una indemnización de 50.000 dólares para ella, que sólo nos ha dado largas, problemas y discusiones", afirma Carol, la única que hasta ahora accede a hablar.
Los ejemplos de actuación poco clara se suceden. La pareja de una madre de alquiler dio positivo por VIH, algo que, por encima del estigma social que sufren los infectados, "debería habernos sido advertido". En otro caso, Balcázar ofreció a una pareja seis madres y acabó descartándolas sin explicaciones. Y varios solicitantes sufrieron un parón en el proceso de la transferencia de embriones porque las clínicas decían que no habían recibido ni un dólar.
A la denuncia quiere unirse la presidenta de la Asociación Nacional para Problemas de Infertilidad, María José Galindo. "Balcázar nos convenció para que recomendáramos su Agencia y lo hicimos. Hasta que descubrimos cómo trataba a las madres de alquiler y a algunas parejas. Mi experiencia fue ver a mujeres deprimidas, deterioradas y enfermas que las parejas nunca conocían. No vi garantías en el proceso".
Y a esa aventura/desventura es a la que se apuntan miles de españoles y españolas cada año en países donde la gestación por subrogación es legal. En España la ley prohíbe que una mujer preste su útero a una pareja infértil a un dúo homosexual, una barrera que algunos científicos y juristas abogan por derribar.
Pero hasta ese día -Sanidad no tiene calendario para modificar la norma-, las españolas se buscan la vida que no pueden engendrar en su vientre por los úteros de medio mundo arriesgándose a vivir procesos como el de estas seis parejas, que piden confidencialidad sobre sus identidades y localizaciones geográficas.